El secretario de Estado enfatizó que no hay novedades sobre el estatus del oficialista, a pesar de los ajustes en la política exterior de EE UU hacia Venezuela
María Valentina Zambrano / El Nacional
El secretario de Estado Marco Rubio aseguró que la posición oficial de Estados Unidos respecto a Diosdado Cabello no ha cambiado y que sigue siendo considerado como narcoterrorista y narcotraficante.
Al ser consultado sobre el estatus del dirigente venezolano dentro de las listas del Departamento de Estado, Rubio fue enfático en señalar: “La política de Estados Unidos sobre ese tema no ha cambiado. Y cuando cambie, se lo haremos saber, pero hoy no tengo ninguna noticia al respecto, no existen novedades en este sentido”, reiteró.


Acusaciones de narcotráfico contra Cabello persisten
Cabello, considerado uno de los principales representantes del oficialismo venezolano, fue incluido en marzo de 2020 en acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo vinculan con presuntas operaciones de narcotráfico y con Cartel de los Soles, una organización que estaría integrada por altos oficiales de las FANB.
Ese año, el gobierno estadounidense ofreció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena. Sin embargo, el 10 de enero de 2025, la entidad elevó la recompensa a 25 millones de dólares, como parte de un programa del Departamento de Estado orientado a combatir el narcotráfico internacional.
Las autoridades estadounidenses han sostenido que Cabello habría participado en operaciones para facilitar el envío de drogas hacia territorio norteamericano, acusaciones que el ministro actual de Interior y Justicia ha rechazado y las señala como parte de una estrategia política en su contra.
La ratificación de esta postura por parte de Rubio ocurre en un contexto de ajustes en la política exterior de Washington hacia Caracas, donde se han registrado algunos cambios en materia energética y diplomática, en las últimas semanas.
A pesar de estos movimientos, las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense dejan claro que, al menos en el caso de Cabello, no se prevén modificaciones inmediatas en la posición oficial de Estados Unidos.



