Con petróleo se puede recuperar la economía, pero no la democracia
El chavismo residual –fragmentado, disminuido y domado– atraviesa la paradoja de los regímenes poscarismáticos: pierde capital simbólico, pero conserva maquinaria burocrática. El poder deja de justificarse como transformación histórica y pasa a justificarse como gestión de la supervivencia.
El historiador Carlos Malamud, investigador principal del Real Instituto Elcano, considera que la captura de Nicolás Maduro no abrió una transición sino que dejó al descubierto un vacío. Sin calendario, sin redefinición del poder y con la estructura militar intacta, Venezuela entró en una fase en la que la palabra ‘transición’ carece de contenido verificable.
La protesta en Venezuela no es nueva, pero cambió de naturaleza cuando con el chavismo desaparecieron los mecanismos para procesarla. Lo que antes era presión sobre el sistema derivó a reclamo sin interlocutor: el resultado de un poder que eliminó sus propios límites y responde con represión: detenciones arbitrarias, cárcel, desapariciones forzadas y tortura.
Ideologías
Cuando un movimiento político habla el lenguaje de la religión, muchas democracias tienden a tratarlo como un asunto de libertad de culto. El problema aparece cuando esa expresión religiosa no busca coexistir dentro del marco legal, sino redefinirlo. En ese punto se discute poder, no espiritualidad ni diversidad cultural.
Ética & Sociedad
La salida de Maduro generó expectativas muy altas de mejora rápida. Abrió la tan esperada ventana de oportunidad, que si no se aprovecha puede generar (está ocurriendo) frustración porque la transición se percibe lenta y bloqueada por el mismo chavismo. Al mismo tiempo, la sociedad venezolana envía señales claras: respaldo mayoritario a González Urrutia y a María Corina Machado como vectores de cambio, exigencia de “democracia verificable” y creciente desconfianza frente al CNE, a las Fuerzas Armadas y a las instituciones heredadas del ciclo chavista.
Arcadia's Notes
Derechos Humanos
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The Outsiders
Keith Windschuttle sostiene que Noam Chomsky aplica un doble rasero sistemático: exige estándares morales estrictos a Estados Unidos mientras justifica o minimiza la violencia de regímenes autoritarios afines. Recorre su apoyo o indulgencia hacia Vietnam, China, Cuba y, sobre todo, Camboya, donde cuestionó evidencias de genocidio. También critica sus argumentos tras el 11-S y su uso selectivo de fuentes. Para el autor, Chomsky combina claridad retórica y prestigio académico con omisiones, errores y una negativa persistente a rectificar, lo que lo convierte en un referente influyente de una izquierda intelectualmente inconsistente.
Las negociaciones de paz están en curso, y nadie desea la paz más que los ucranianos, y como millones de ucranianos saben: la ocupación rusa no es paz; la paz es inseparable de la libertad y la justicia.
La vida también existe en el momento mismo de estar dentro de la guerra: en el Jersón inundado del testimonio de Liudmyla, en el agua contaminada, precisamente en el punto de espera de que termine la violencia. Siempre esperando obstinadamente y sabiendo que efectivamente terminará, debe terminar.
ESPN, creada por el periodista Bill Rasmussen, dominó la programación deportiva estadounidense en los noventa gracias al talento en antena, la expansión del cable y una programación innovadora. Tras su pico de audiencia e ingresos, Disney ejecutó en 2017 un recorte con despidos masivos de guionistas, figuras en pantalla y personal de producción. Así, “presionada por la flatulencia de podcasts deportivos, ESPN inició una frenética carrera hacia el abismo”.


