Arcadia Foundation hace público este jueves un documento en el que sostiene que el exconductor del programa La Hojilla, Mario Silva, desempeñó un papel activo en el aparato de persecución política del chavismo y que su reciente distanciamiento de sectores del oficialismo “no borra su responsabilidad” por los hechos ocurridos durante más de dos décadas en Venezuela.
En el texto, firmado por el CEO y cofundador de la organización, Robert Carmona-Borjas, la fundación afirma haber recopilado y preservado un cuerpo probatorio integrado por emisiones televisivas, declaraciones públicas y otros registros que, según sostiene, demostrarían la contribución de Silva a la estigmatización de opositores, periodistas, intelectuales y defensores de derechos humanos. El documento argumenta que esa actuación formó parte de un patrón de persecución política que, a juicio de la organización, podría ser objeto de investigación en jurisdicciones nacionales e internacionales.
Arcadia Foundation señala que impulsará acciones para que el caso sea examinado tanto por un futuro Poder Judicial independiente en Venezuela como por la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, una vez se produzcan cambios en la conducción de ese organismo. El documento también formula críticas a la gestión de la investigación sobre Venezuela en la CPI y concluye que un eventual cambio de postura política de Mario Silva no modifica, según la fundación, la responsabilidad que le atribuye por su actuación durante los años de gobierno chavista.


