El Comando Sur de aseguró que permanece “vigilante y preparado” para apoyar a las agencias civiles en la lucha contra buques y actores sancionados que transitan por la región
Estados Unidos incautó el 7 de enero dos buques petroleros sancionados en operativos dirigidos por el Departamento de Guerra y el Departamento de Justicia Estadounidense. El primer buque fue interceptado en el Atlántico tras una persecución de varias semanas y el segundo en el Mar Caribe.
Buque con bandera rusa capturado en el Atlántico
Un petrolero con destino a Rusia fue incautado tras una persecución de dos semanas en el Atlántico. Había buques militares rusos en las inmediaciones cuando se llevó a cabo la operación, incluido un submarino. Sin embargo, no ofrecieron resistencia,
El Comando Europeo del Ejército estadounidense publicó una declaración en la red social X que confirma que el Departamento de Justicia, el de Seguridad Nacional y el de Defensa habían incautado el petrolero en el Atlántico Norte por violaciones a las sanciones estadounidenses.

La incautación ocurrió después de que el petrolero, originalmente conocido como Bella 1, eludió el bloqueo marítimo estadounidense de petroleros sancionados y los intentos de la Guardia Costera de abordarlo.
El petrolero, ahora conocido como Marinera y registrado bajo bandera rusa, figura en la lista de sanciones de Estados Unidos desde junio de 2024.
Un funcionario que habló con NBC News dijo que el buque navegaba bajo falsa bandera y estaba sujeto a una orden judicial de incautación. El 5 de enero, datos de seguimiento marítimo lo ubicaban en el Atlántico Norte, frente a la costa oeste de Escocia.
Otro petrolero incautado en el mar Caribe
La Guardia Costera estadounidense interceptó otro petrolero en aguas latinoamericanas dentro del bloqueo marítimo a los buques sancionados que transporta petróleo de Venezuela.
El Comando Sur de confirmó que el Departamento de Guerra lideró la operación junto al Departamento de Seguridad Nacional y que la embarcación fue asegurada. “En una acción realizada antes del amanecer, el Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, detuvo sin incidentes a un buque cisterna de la flota oscura autorizado y sin estado”, publicó en las redes sociales.
El buque interceptado, M/T Sophia, operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el mar Caribe, según la información oficial. Forma parte de la llamada “flota oscura”, un conjunto de buques sancionados que participan en esquemas de evasión de sanciones para transportar crudo venezolano evadiendo las leyes tributarias.
La Guardia Costera lo está escoltando hasta Estados Unidos, su destino final.
Incautación de petroleros sancionados
La captura se suma a la incautación de otros dos petroleros frente a las costas de Venezuela el mes pasado, como parte del bloqueo estadounidense a los envíos de crudo sancionado. El presidente Donald Trump ha afirmado que Venezuela entregará entre 30 millones y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos. Señaló que las vastas reservas del país se han convertido en un eje central de su estrategia y en un foco de tensión con Rusia y China.
El Comando Sur aseguró que permanece vigilante y preparado para apoyar a las agencias civiles en la lucha contra buques y actores sancionados que transitan por la región.
Otros tres petroleros sancionados que operaban cerca de Venezuela habrían cambiado su pabellón a Rusia, en un intento por eludir las restricciones internacionales.
EE UU controlará el petrolero venezolano por tiempo indefinido
El dinero que resulte de la venta de petróleo de Venezuela se depositará en cuentas controladas por Washington mientras las transacciones se mantengan bajo control estadounidense, informó el secretario de Energía, Chris Wright.
“Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero el petróleo atascado, y luego, indefinidamente, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela”, declaró
Wright declaró en una conferencia energética de Goldman Sachs en Miami, “trabaja directamente en cooperación con los venezolanos desde que el presidente Donald Trump anunció que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 millones y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado norteamericano.
Washington permitirá la venta de crudo de Venezuela a las refinerías estadounidenses y alrededor del mundo, “pero esas ventas las hará Estados Unidos y se depositarán en cuentas controladas por el gobierno estadounidense”.
“Esos fondos pueden volver a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano. Necesitamos tener ese poder y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que deben ocurrir en Venezuela”, expresó.
Trump, que planea recibir esta semana a líderes de las mayores petroleras en la Casa Blanca, ha estimado que en un plazo de 18 meses las petroleras estadounidenses reactivarán el sector petrolero de Venezuela, que tiene el 17 % del total de las reservas de crudo del mundo, pero ahora solo aporta el 1% de la producción.



