La directora de investigación de la ONG, Valentina Ballesta, denunció la detención y desaparición forzada de familiares de opositores exiliados.
Valentina Ballesta, directora de investigación de Amnistía Internacional para las Américas, denunció en el programa La Tarde de NTN24 que el régimen de Nicolás Maduro emplea “todos los mecanismos del Estado” para reprimir a los venezolanos. En las últimas semana se han intensificado la detenciones y las desapariciones forzadas que ejecutan los cuerpos de seguridad.
“Es clarísima la política de represión que Maduro ha empleado por años en contra de cualquier persona que parezca incluso disidente. Estamos hablando de que se emplean todos los mecanismos del Estado: el poder judicial, el poder legislativo y el ejecutivo a través de la policía y los organismos de inteligencia, para reprimir y para generar esta situación de zozobra en la población”, expresó.
Hace dos días se denunció el secuestro de Samantha Hernández, una adolescente de 16 años, hermana del teniente en el exilio Christian Hernández Castillo, que agentes del régimen desaparecieron a una segunda mujer de la familia, Aranza de los Ángeles Hernández Castillo.
Las hermanas Hernández son a su vez consanguíneas del teniente actualmente exiliado y a quien el régimen de Maduro acusa de participar en la denominada ‘Operación Aurora’, una acción militar reportada en diciembre de 2019 que, supuestamente, consistía en explotar el Fuerte Conopial en el estado Guárico.
Las adolescentes no son los únicos familiares del teniente que han sido alcanzados por las detenciones arbitrarias del régimen, pues actualmente su esposa Maykelis Borges, su hijo recién nacido y su tío, Henry Castillo, se encuentran arrestados.
“Casos como los de Samantha nos dan cuenta, una vez más, del cruel uso de los afectos más cercanos a una persona que ha sido determinada por el régimen como un objetivo y, de allí, el cómo se cometen todas estas violaciones de derechos humanos que, no solo afectan a la persona objetivo, sino a sus familias y a las comunidades enteras”, señaló.
Ballesta calificó estos hechos como el “cruel uso de los afectos más cercanos” como herramienta de castigo. Subrayó que estas violaciones no se limitan a afectar a la persona “objetivo” del gobierno, sino que se extienden para impactar a sus familias y comunidades enteras, amplificando el terror político.


