Régimen venezolano ejecuta al Insp. Óscar Pérez y demás compañeros.

El 15 de Enero de 2018 quedará para la historia de los Derechos Humanos en Venezuela como el día en que todo el planeta pudo ver, por fin, sin mascara al régimen violento que preside Nicolás Maduro Moros. En esta ocasión se pudo evidenciar cómo el régimen masacró al Policía Óscar Pérez y a varios de sus acompañantes, indiciados de actos terroristas contra la República Bolivariana de Venezuela, sin respetar los derechos fundamentales que deben ser garantizados en todo Estado de Derecho a cada uno de sus ciudadanos.

Se hace necesario recordar que el pasado 27 de Junio de 2017 este Inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas sobrevoló la sede del Tribunal Supremo de Justicia y del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz realizando un llamado a la población venezolana a ejercer el Artículo N° 350 de la Constitución Nacional que expresa:

“El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”.

Desde ese momento, se consideró al Inspector Óscar Pérez enemigo jurado del Régimen, al que se le debía perseguir y cazar como el peor de los malhechores, sin tomar en cuenta que más allá de sus “delitos” el Estado estaba en la obligación de garantizar sus Derechos Humanos y ofrecerle todas las garantías de ley para un proceso judicial justo, así como ha quedado establecido en los Acuerdos Internacionales y Tratados de los que Venezuela ha ratificado su adhesión y fiel cumplimiento.

El operativo policial que se llevó a cabo para lograr la detención de Pérez está plagado de irregularidades y sin sentidos: el uso desproporcionado de la fuerza en cuanto a número de funcionarios (Guardia Nacional Bolivariana, Policía Nacional Bolivariana y los grupos de exterminio pagados por el Régimen conocidos como Colectivos) y la utilización de armas de fuego de alto calibre así como granadas demuestran y dejan claro que la intención no era detenerlo y proporcionarle un juicio justo, todo lo contrario, se buscaba su muerte a toda costa.

Óscar Pérez realizó varios vídeos donde explicaba en qué condiciones se encontraban sus compañeros y él, que deseaban entregarse a las autoridades, también pidió que se les respetara la vida, sin embargo; los funcionarios que debían detener el ataque y custodiarlos luego de su entrega, cumpliendo órdenes de sus superiores al mando del operativo, acribillaron a Óscar Pérez y a algunos de sus acompañantes, otros quedaron heridos y se desconoce su paradero. Este modo de actuar de los cuerpos de seguridad del Estado Venezolano se conoce como ejecución extrajudicial y evidencia, una vez más, que en este país gobierna un régimen dictatorial, donde los funcionarios policiales y militares trasgreden a su antojo y con impunidad absoluta las normas internacionales que forman parte del ordenamiento jurídico en materia de procedimientos judiciales para este tipo de eventos, lo que genera automáticamente la violación de los derechos humanos de la ciudadanía que cada día está más indefensa y vulnerable ante este tipo de hechos.

Para finalizar, es necesario agregar que un país donde este tipo de eventos ocurren a la vista de todos, sin ningún tipo de escrúpulos ni pudor por parte de las autoridades que gobiernan no puede llamarse de otra forma que gobierno forajido y de maleantes, donde los derechos humanos de la población no valen nada. En tal sentido, la Fundación Arcadia exhorta a la comunidad internacional para que, a través de los organismos competentes, se ejerza presión para que hechos como éste no se repitan y se comiencen, de una vez por todas, a respetar las leyes en Venezuela.

 

 

 

 

Información de contacto

P.O. Box 9675
Washington, DC 20016
+1 (202) 747-0876
info@arcadiafoundation.org

SiteLock

Copyright 2007-2017 FUNDACIÓN ARCADIA ©  Todos los derechos reservados

Share This