Con petróleo se puede recuperar la economía, pero no la democracia

El chavismo residual –fragmentado, disminuido y domado– atraviesa la paradoja de los regímenes poscarismáticos: pierde capital simbólico, pero conserva maquinaria burocrática. El poder deja de justificarse como transformación histórica y pasa a justificarse como gestión de la supervivencia.